Tohmo, fruto de la unión de ChargeGuru y Zeplug, es el líder europeo en recarga privada para vehículos eléctricos, con soluciones para viviendas y empresas que abarcan desde el diseño y la instalación hasta la gestión y el mantenimiento de los puntos de recarga.
A medida que la electrificación avanza, uno de los grandes retos es garantizar que los vehículos puedan cargarse allí donde permanecen aparcados durante más tiempo: en hogares, oficinas y edificios. ¿Cómo diseñar infraestructuras de recarga que sean accesibles, escalables y capaces de responder a las necesidades de hoy sin limitar las de mañana?
En esta EMS TALKS, conversamos con Adrien Castagnié, Managing Director Iberia de Tohmo, sobre los retos y oportunidades de la recarga privada, las claves para impulsar infraestructuras colectivas y escalables, las tendencias que marcarán la movilidad eléctrica y el papel de la planificación y la gestión en esta transición.
De los proyectos que habéis llevado a cabo, ¿cuál es aquel, ya sea por ser el más innovador o exitoso, que te gustaría resaltar?
Destacaría nuestra solución de recarga para edificios de oficinas. Permite que las empresas que trabajan en un mismo edificio dispongan de cargadores en sus plazas privadas de aparcamiento, sin que el propietario del inmueble tenga que asumir la inversión inicial en la infraestructura común.
En Tohmo financiamos e instalamos esa infraestructura y gestionamos el servicio, incluido el mantenimiento y la facturación. Cada empresa solicita los cargadores que necesita y vamos incorporando nuevos puntos conforme aumenta la demanda. Así, el edificio se prepara para la movilidad eléctrica de forma ordenada y sin que su propietario tenga que gestionar la recarga en el día a día.
¿Qué aprendizajes clave como organización habéis obtenido a lo largo de vuestra trayectoria que os gustaría compartir?
El principal aprendizaje es que instalar un cargador no basta: hay que resolver toda la experiencia. Con más de 100.000 puntos de recarga instalados y más de 5.000 empresas clientes en Europa, hemos aprendido que las personas necesitan saber cuánto les va a costar, quién se ocupa de la instalación y qué sucede si tienen una incidencia.
Hemos aprendido que cada edificio es diferente, pero todos necesitan una visión de futuro. Diseñar una infraestructura común y escalable permite responder a las primeras solicitudes sin dificultar las siguientes. Y, sobre todo, hemos comprobado que escuchar a usuarios, administradores, propietarios y empresas es tan importante como dominar la tecnología. La transición avanza cuando genera confianza y simplifica la vida cotidiana.
A modo de titular, ¿cuáles son para ti las 3 tendencias clave para los próximos años en movilidad?
«La recarga se integra donde vivimos y trabajamos». Los hogares y las oficinas tendrán un papel esencial, complementando la red pública y aprovechando el tiempo en que los vehículos están aparcados.
«Las flotas eléctricas impulsan la transformación de las empresas». La electrificación exigirá coordinar la recarga en centros de trabajo, domicilios de empleados y otros puntos de uso habitual.
«La recarga será cada vez más inteligente». No se tratará únicamente de instalar más puntos, sino de gestionar mejor la potencia disponible y adaptar la recarga a las necesidades reales.
¿Qué hito os gustaría alcanzar dentro de esa visión a futuro?
Con presencia en seis países y más de 400 profesionales, queremos facilitar que más personas puedan cargar su vehículo donde viven o trabajan. Nos gustaría que disponer de recarga en un edificio residencial o de oficinas dejara de ser una excepción y se convirtiera en un servicio habitual, sin importar las características del aparcamiento.
Queremos ampliar el despliegue de infraestructuras colectivas en España y eliminar una barrera decisiva para quienes se plantean dar el salto al vehículo eléctrico: los costes de implementación de preinstalaciones e infraestructuras escalables.
¿Cuál consideras que es el mayor reto al que os enfrentáis como organización para seguir impulsando la movilidad sostenible?
El mayor reto es convertir el interés por la movilidad eléctrica en decisiones concretas. Todavía existen dudas sobre el coste, la viabilidad técnica o la gestión de la recarga, especialmente cuando intervienen varios actores dentro de un edificio.
Nuestra responsabilidad es explicar las opciones con claridad y ofrecer un acompañamiento completo. No existe una solución única para todos los casos, pero sí un principio común: planificar a largo plazo. Debemos facilitar la recarga a quienes la necesitan hoy sin cerrar la puerta a quienes la necesitarán mañana. Eso exige combinar pedagogía, coordinación y calidad de servicio.
¿Qué valor os aporta formar parte de EMS?
EMS nos aporta visibilidad, credibilidad y contacto con empresas comprometidas con la movilidad sostenible. Es un espacio para compartir experiencias, aprender de otros actores y encontrar oportunidades de colaboración.
Para nosotros, también tiene valor poder explicar el papel de la recarga privada dentro de una transformación mucho más amplia. Ninguna organización puede impulsar esta transición por sí sola: necesitamos conectar el sector energético, el inmobiliario, las empresas y los usuarios. Formar parte de EMS nos ayuda a construir esas conexiones.
Si pudieras dejar un mensaje a las nuevas generaciones sobre cómo afrontar los retos de la movilidad sostenible, ¿cuál sería?
Les diría que no esperen a tener todas las respuestas para empezar a actuar. La movilidad sostenible necesita curiosidad, pensamiento crítico y ganas de colaborar, no solo nuevas tecnologías.
También les animaría a pensar en cada trayecto: caminar, ir en bicicleta, utilizar el transporte público o recurrir al vehículo eléctrico cuando sea necesario. La solución más sostenible no es siempre la misma. Lo importante es cuestionar los hábitos, tomar decisiones informadas y diseñar alternativas que sean accesibles para más personas. Los grandes cambios se construyen con muchas decisiones pequeñas y una visión compartida.
Si tuvieras que resaltar un hito clave de tu trayectoria, ¿cuál elegirías y qué aprendiste de él?
Elegiría el lanzamiento de Tohmo (antes ChargeGuru) en España en 2021. Construir una actividad en un mercado nuevo supone mucho más que trasladar un modelo que funciona en otro país: exige entender sus particularidades, formar un equipo y generar confianza desde el principio.
El aprendizaje que destacaría es la importancia de combinar ambición y escucha. Hay que tener una dirección clara, pero también saber adaptar las soluciones a la realidad local. Hoy, con la llegada de Tohmo, esa lección sigue siendo plenamente válida: podemos tener una dimensión europea, pero nuestro valor se demuestra en cada proyecto y en la relación con cada cliente.
EMS TALKS continúa dando voz a quienes están transformando la movilidad desde dentro.