Javier Caballero. Director de Marketing de Continental
En un mundo definido por la volatilidad y la urgencia climática, la movilidad sostenible ya no es una opción de futuro ni un lema de marketing, es un imperativo presente. Con el transporte mediante carretera, que es responsable de aproximadamente el 28% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero, según el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, la transformación del sector es vital. Sin embargo, cuando se habla de descarbonización, la mirada parece dirigirse nada más a la electrificación de los motores. A menudo, se olvida el único punto de contacto entre el vehículo y la carretera, el neumático. Es ahí, en su composición y fabricación, donde se está librando una auténtica e invisible revolución.
La visión de la movilidad del futuro debe basarse en la transición de un modelo lineal a uno plenamente circular. Bajo la estrategia “Visión 2030”, el objetivo de Continental es posicionarse como la compañía más avanzada de la industria en términos de responsabilidad ambiental y social, con la meta de utilizar un 100% de materiales sostenibles en la fabricación de neumáticos. No se trata de reinventar la rueda, sino de transformar el neumático a través de hechos medibles e innovación tecnológica.
El primer reto es el origen de componentes. El neumático del futuro se trabaja hoy a través de la economía circular, integrando materiales que antes se consideraban residuos sin valor. Mediante la tecnología ContiRe.Tex, es posible transformar botellas de PET recicladas (procedentes de regiones sin circuitos de reciclaje cerrados), en hilo de poliéster de alta resistencia para las carcasas. Reduciendo así un 28% las emisiones de CO₂ que las alternativas fósiles.
Esta evolución se plasma en productos de serie listos para la carretera. Un claro ejemplo es el Conti Urban HA 5 NXT para autobuses urbanos, premiado con el International busplaner Sustainability Award 2026. Este neumático incorpora hasta un 60% de materiales renovables, reciclados y certificados con balance de masa ISCC PLUS. Además de disminuir un 11% las emisiones de gases de efecto invernadero en su ciclo de vida, reduce un 25% la resistencia a la rodadura, lo que puede aportar hasta un 15% más de autonomía a los autobuses eléctricos que hoy lideran la transición del transporte público europeo.
Pero un producto sostenible no puede nacer de una producción contaminante, y por eso, las operaciones de las fábricas tienen que evolucionar al mismo ritmo. Desde enero de 2026, con todas sus fábricas europeas ya certificadas como ISCC Plus, la compañía ha alcanzado el hito de eliminar por completo el carbón y el fueloil pesado en todas sus plantas de neumáticos a nivel mundial, sustituyéndolos por energías renovables, biomasa y biogás. Esta transición ha evitado la emisión de 180.000 toneladas de CO₂ en los últimos cuatro años.
De la misma manera que todo lo anterior, la gestión del agua también es prioritaria. Entre 2020 y 2025, hemos conseguido reducir la extracción de agua por tonelada métrica de producto en más de un 10% en todas sus plantas, lo que supuso un ahorro de 197 millones de litros (lo equivalente a 79 piscinas olímpicas). Además, en fábricas como la de Lousado, Portugal, tecnologías avanzadas como la filtración por membranas y la ósmosis inversa ya hacen posible producir neumáticos con emisiones neutras de CO₂. Este desempeño ha sido reconocido por la organización independiente CDP con una calificación de “A” en protección climática y una “B” en gestión del agua.
La movilidad del mañana se decide hoy en los centros de investigación y en las plantas de producción, mucho antes de la carretera. Desde la selección de materias primas hasta el recauchutado que ahorra un 70% de material en vehículos comerciales, cada fase del ciclo de vida del neumático es una oportunidad para mitigar el impacto ambiental. Liderar este cambio con soluciones seguras, eficientes y respetuosas con el planeta es la única vía para asegurar que el progreso y la sostenibilidad sigan rodando en la misma dirección.