Este pasado 4 de junio se presentaba el libro «La movilidad al trabajo: un reto pendiente» del experto en movilidad Manel Ferri. En la presentación participaron el director general de Tráfico (DGT), Pere Navarro, y el director del Instituto para la Diversificación y Ahorro de Energía (IDAE), Joan Herrera.

Los datos que arroja este estudio son que, en un día medio, se contabilizan en España un total de 37 millones de desplazamientos al trabajo. Datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) confirman que menos de la mitad de ellos se hacen en transporte público, bicicleta o andando.

En la presentación del libro intervino Joaquín Nieto, director de la Oficina de la Organización Internacional del Trabajo en España, y señaló que el mundo del trabajo está experimentando grandes cambios «por lo que es el momento ideal para preguntarnos también qué movilidad laboral es la que queremos y hacia dónde tenemos que ir».

Y no podemos estar más de acuerdo con esta afirmación. ¿En qué se traducen estos millones de desplazamientos, la mayoría de ellos en vehículos motorizados?

Contaminación, atascos, estrés, ruido y mucho tiempo empleado dentro del vehículo: según la agencia de análisis de datos Nielsen, el 41% de los españoles que van en coche al trabajo tardan más de una hora. Si sumamos esas horas nos sale una jornada laboral entera extra cada semana.

El factor medioambiental

A finales de 2018, la Agencia Europea de Medio Ambiente advirtió que la exposición prolongada a la contaminación atmosférica provocó la muerte prematura de 38.600 personas en España, un 23% más que el año anterior.

CONAMA, el Congreso Nacional de Medio Ambiente, organiza desde hace varios años el grupo Movilidad al trabajo (GT-3) llegando a la conclusión de que se necesita una mayor coordinación entre los diversos niveles de la Administración y las empresas para impulsar que los trabajadores realicen desplazamientos diarios más respetuosos con el medio ambiente.

Y poco a poco las administraciones y empresas empiezan a considerar que los viajes al trabajo son una cuestión de vital importancia, que conciernen tanto al trabajador como a la organización.

Varias empresas y organismos oficiales ya están poniendo en marcha diferentes planes:

  • El IDAE coordina el plan del Gobierno MOVES, un programa de ayudas dotado de 45 millones de euros para incentivar la compra de vehículos alternativos, instalar infraestructuras de recarga de vehículos eléctricos, sistemas de préstamos de bicicletas eléctricas e implantar Planes de Transporte a los Centros de Trabajo.
  • Endesa, con su Plan de Movilidad para empleados, ha conseguido que el 7% de ellos circulen con vehículo eléctricos dándoles facilidades en la instalación de un punto de recarga doméstico, ayuda en la financiación del vehículo e infraestructura de recarga en las sedes.
  • Iberdrola tiene un completo Plan de Transporte para sus empleados:
    • Anticipo especial para la compra de un vehículo 100% eléctrico.
    • Transporte colectivo y Fomento del uso de la bicicleta
    • Flexibilidad laboral
    • Videoconferencias
    • Carpooling, que permite a los empleados publicar sus trayectos y ofrecer su vehículo para compartir los viajes.
  • Liberty Seguros, dentro de su programa En Bici al Trabajo, aporta un incentivo económico de 0,37€ por kilómetro al empleado que se traslada en este transporte a su centro de trabajo. Los desplazamientos en bicicleta para ir a trabajar crecen un 73% en España en 2018, según la web especializada en servicios al ciclista Cycling Friendly
  • Ayuntamiento de Bilbao (junto a Iberdrola) dispone electrolineras que ofrecen recargas gratuitas para vehículos eléctricos hasta 2020.
  • BBVA:
    • 375 plazas de aparcamiento para ciclistas, así como vestuarios y duchas para los empleados.
    • Aparcamiento para vehículos eléctricos con puntos de recarga gratuitos.
    • Una app que permite a los trabajadores ceder la plaza cuando no la van a utilizar de forma que otros compañeros la puedan usar, minimizando así el número de vehículos aparcados en el perímetro.
    • Otros servicios como tintorería o servicio de lavado y reparación de vehículos con el fin de contribuir a disminuir los desplazamientos de los empleados.
  • Acciona
    • Instalación de puntos de recarga para vehículos eléctricos en las principales sedes.
    • Servicio de autobuses que pone a disposición de sus empleados (unas 550 personas desde 9 puntos de la ciudad de Madrid), lo que supone un ahorro de 405 toneladas de CO2 al año.
    • Fomento del carsharing con vehículos eléctricos en los desplazamientos de trabajo entre los empleados.

La transición energética en nuestro país y nuestro compromiso con los ODS exigirán reducir el consumo de combustibles fósiles. Y esto pasa obligatoriamente porque todos los actores que tienen responsabilidad (administraciones y empresas) en fomentar planes de movilidad al trabajo alternativos y más eficientes se pongan (y nos pongamos) manos a la obra.

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