José Delgado | Head of Public Affairs & Compliance en Pluxee España
Seguro que esto te suena, sobre todo si vives en una gran ciudad o si te desplazas a un polígono industrial o de servicios: atascos kilométricos, retenciones imposibles en hora punta, además de todo el tiempo perdido. Las ciudades cada vez más congestionadas, los compromisos de descarbonización, el aumento de los costes de los carburantes y las nuevas expectativas de los empleados han colocado en la agenda un asunto que siempre se había considerado ajeno a la empresa: el desplazamiento al trabajo.
Los desplazamientos diarios tienen un impacto directo sobre las emisiones, y por lo tanto, la sostenibilidad. Esto tiene su importancia, porque según el último Estudio de Retos y Tendencias en RRHH 2026 de Pluxee, el 62% de los empleados considera importante la sostenibilidad como criterio a la hora de unirse o permanecer en una empresa. En ese punto, la movilidad sostenible al trabajo deja de ser un asunto tangencial a convertirse en uno con impacto directo sobre el bienestar, la cultura, y por tanto la competitividad de las empresas.
En este contexto nace la nueva Ley de Movilidad Sostenible e introduce un cambio de paradigma, elevando la movilidad sostenible a la categoría de derecho.
Qué dice la Ley de Movilidad Sostenible
La aprobación de la Ley de Movilidad Sostenible -LMS- (Ley 9/2025) revoluciona diferentes escenarios de movilidad y, en particular, otorga una gran importancia a la movilidad al trabajo en las estrategias de recursos humanos de muchas empresas.
La LMS recoge es la obligatoriedad de implantar un Plan de Movilidad Sostenible al Trabajo para las empresas y entidades públicas con centros de trabajo de más de 200 personas trabajadoras o más de 100 personas por turno. Este plan debe ser elaborado por la empresa y negociado con los representantes de los trabajadores. Además, la ley prevé sanciones de hasta 2000€ para las empresas que lo incumplan.
Una de las características principales de esta normativa es que no se limita a exigir un documento formal, sino que quiere asegurarse de que es una medida eficaz, útil y accionable; las empresas deben hacer un seguimiento periódico de la implantación de las medidas que consideren, y evaluar su impacto en el tiempo.
Pero lo más relevante en este caso son los plazos: las empresas que reúnen las características anteriores deben tener su plan de movilidad elaborado e implantado para el 5 de diciembre de 2026. El Real Decreto-ley 7/2026, de 20 de marzo, por el que se aprobó el Plan Integral de Respuesta a la Crisis en Oriente Medio, recortó el plazo inicial previsto en la LMS de dos años a uno, lo que ha dejado a las compañías apenas meses para encontrar una solución válida y efectiva.
Medidas válidas para el Plan de Movilidad Sostenible
Lo que recoge la LMS es que los planes deben contener soluciones de movilidad sostenible que se adapten a las necesidades y características tanto del centro de trabajo como de las personas usuarias, de forma que se reduzca la dependencia del vehículo privado.
Es decir, las opciones son múltiples: desde el fomento de la movilidad activa (bicicletas, desplazamientos a pie) o de la movilidad compartida (carpooling o plataformas de movilidad compartida) pasando por el uso de vehículos eléctricos o de medidas de flexibilidad como el teletrabajo o los formatos híbridos.
Entre las opciones, la LMS reconoce expresamente la posibilidad de introducir en los Planes de Movilidad Sostenible al Trabajo la tarjeta transporte, con el fin de impulsar el transporte público colectivo al trabajo.
Desde Pluxee ayudamos a las empresas a implantarla en sus planes de Movilidad Sostenible al Trabajo a través de Pluxee Transporte. Es un beneficio para empresas y personas trabajadoras cuyo objetivo es doble: por un lado, conseguir que los empleados ahorren dinero en su día a día y, por otro lado, promover una forma de movilidad al trabajo sostenible, cuya implementación es ágil y sencilla.
A través de Pluxee Transporte, los empleados pueden adquirir títulos o billetes o abonos en cualquier transporte público colectivo (metro, autobús, tren, tranvía). En el Plan de Movilidad Sostenible al Trabajo, empresa y trabajadores, pueden configurar Pluxee Transporte como complemento al salario bruto, como un parte del mismo (con una exención fiscal de hasta 1.500€ al año), o como un sistema híbrid o.
¿En qué contribuye a la movilidad sostenible al trabajo? Pluxee Transporte permite adquirir títulos de transporte público colectivo, por lo que incentiva de forma evidente e inmediata medios de transporte más eficientes, menos contaminantes, y con menor huella de carbono por pasajero, agilizando la movilidad de nuestras ciudades y carreteras, y promoviendo la intermodalidad y la conmutabilidad entre diferentes redes públicas de transporte. ¿Por qué no mirar por la ventana y disfrutar del trayecto cuando vas y vuelves del trabajo?
Pluxee Transporte es una opción muy interesante para las empresas porque precisamente recoge dos elementos fundamentales: la implantación en las empresas requiere una inversión en recursos mínima por su parte, que no requiere inversión alguna en flotas de vehículos porque incentiva las ya existentes, maximizando su propósito, y asegura llegar con los deberes hechos al 6 de diciembre.
La nueva regulación marca un cambio de paradigma: la movilidad al trabajo deja de ser un asunto individual para convertirse en una responsabilidad compartida entre empresas, administraciones y empleados.
El reto real entonces no es encontrar opciones de movilidad sostenible, sino conseguir que los empleados las adopten y las utilicen. De ahí que los incentivos al transporte público colectivo y la agilidad que proporciona Pluxee Transporte sean las medidas más rápidas y efectivas.