Las intervenciones de David García Mancera, responsable de nuevas energías de Moeve, y de Ester Mateu, directora de Calidad y Sostenibilidad de NACEX, en el ‘Summit 2026: Impulsando la Movilidad Sostenible desde las Empresas’ ofrecieron dos perspectivas complementarias sobre cómo las compañías están afrontando este reto: desde la redefinición de la infraestructura energética hasta la integración de la sostenibilidad como eje estratégico del negocio.
Multienergía en espacios multiservicio
David García Mancera centró su intervención en la idea de que la movilidad está entrando en una transición profunda que no solo afecta a la energía que la impulsa, sino también a la forma en la que las personas se desplazan y se relacionan con las infraestructuras de servicio. “Tras más de un siglo de movilidad basada en combustibles fósiles y en un modelo de estación de servicio diseñado para ese suministro, este esquema ya no responde a las necesidades actuales ni a las que marcarán el futuro inmediato”, afirmó.
Desde esta perspectiva, explicó que en Moeve trabajan para adaptarse y anticiparse a ese cambio, entendiendo qué necesitan los clientes y qué servicios van a demandar. En primer lugar, situó a la electricidad como uno de los vectores energéticos clave para avanzar en una movilidad más sostenible. “Apostamos por desplegar una de las mayores redes de recarga ultrarrápida en estaciones de servicio, con el objetivo de ofrecer una solución útil a quienes no pueden cargar su vehículo en casa o no desean invertir varias horas en otros entornos de recarga”. Según expuso, una parte muy significativa de los vehículos en circulación no dispone de plaza de aparcamiento asociada, lo que refuerza la necesidad de contar con puntos de recarga accesibles, rápidos y adaptados a los hábitos reales de los usuarios.
No obstante, García Mancera subrayó que no todo el transporte puede avanzar al mismo ritmo únicamente mediante la electrificación. Por ello, defendió también el papel de las llamadas moléculas verdes, como los biocombustibles, el biometano o el hidrógeno, como soluciones complementarias allí donde la electrificación no llegue todavía. “En este sentido, Moeve está impulsando proyectos industriales de gran escala para la producción de biocombustibles y otras energías sostenibles, y ya hoy incorpora componentes de origen bio en el suministro a vehículos de combustión”, comentó.
Finalmente, remarcó que no solo cambia la energía, sino también la experiencia del usuario. “La estación de servicio debe dejar de ser un lugar de paso obligado para convertirse en un espacio confortable, conectado y útil, en el que el cliente pueda descansar, trabajar o consumir mientras recarga”. Su conclusión fue clara: la transición debe hacerse fácil para el usuario y la movilidad del futuro será sostenible o no será.
La apuesta por la sostenibilidad no solo nos cambió la flota, nos cambió la mirada
En paralelo, la intervención de Ester Mateu puso el foco en cómo esta transición se materializa en la operativa diaria de la compañía. Su reflexión recorrió la evolución de NACEX durante la última década, evidenciando cómo la sostenibilidad ha pasado de ser un requisito a convertirse en un motor de transformación empresarial.
Desde el inicio, situó a la compañía dentro de un sector con una elevada contribución a las emisiones de gases de efecto invernadero en España. “Cada envío puesto en la calle implica ya una generación de emisiones. Esta realidad ha obligado a la empresa a revisar de forma constante qué hace, cómo se mueve y qué impacto genera”, explicó.
En una primera etapa, explicó, NACEX entendía la sostenibilidad principalmente como una cuestión de cumplimiento normativo. “La empresa se definía entonces por atributos como la calidad, la fiabilidad, la puntualidad, la seguridad y el control operativo, apoyados en un modelo muy estandarizado de trabajo. En ese contexto, calidad y sostenibilidad se concebían como dos dimensiones separadas: por un lado, el servicio; por otro, el cumplimiento ambiental”.
Sin embargo, con el tiempo la compañía comenzó a identificar que la sostenibilidad también podía aportar valor a la calidad. “A partir de ahí, se impulsaron mejoras operativas como la optimización de rutas, la reducción de intentos de entrega fallidos y el refuerzo de la red de puntos de conveniencia, evitando desplazamientos innecesarios y mejorando al mismo tiempo la eficiencia del servicio y el comportamiento ambiental. Fue entonces cuando ambas dimensiones comenzaron a avanzar de forma conjunta”, comentó.
Mateu señaló que la pandemia marcó el gran punto de inflexión. El fuerte incremento de las entregas a particulares elevó tanto los costes operativos como las emisiones, al tiempo que las ciudades avanzaban en procesos de peatonalización, restricciones de acceso y zonas de bajas emisiones. Ese nuevo escenario obligó a convertir en estrategia lo que hasta entonces era una línea de avance: la electrificación de la flota y el rediseño del modelo de reparto.
“Desde noviembre de 2021, NACEX impulsó un plan para cofinanciar vehículos eléctricos, puntos de recarga y soluciones de movilidad personal cero emisiones para su red. Junto a ello, la red de puntos NACEX y la incorporación de tecnologías como inteligencia artificial, realidad aumentada e Internet of Things han reforzado una conclusión central: la sostenibilidad ya no es un elemento accesorio, sino un criterio transversal y estratégico que mejora la calidad, orienta la toma de decisiones y transforma el modelo de negocio”, concluyó.
Ambas intervenciones reflejan, desde ángulos distintos, una misma realidad: la movilidad sostenible no se construye únicamente con nuevas energías o vehículos más limpios, sino también con nuevos enfoques empresariales. Mientras Moeve redefine las infraestructuras y los vectores energéticos para facilitar la transición al usuario, NACEX demuestra cómo la sostenibilidad puede integrarse en el corazón de la operativa para generar eficiencia, valor y resiliencia.
En conjunto, estas experiencias evidencian que el cambio ya está en marcha y que las empresas que lo lideran no solo están adaptándose, sino contribuyendo activamente a diseñar el modelo de movilidad del futuro.
El SUMMIT 2026: Impulsando la Movilidad Sostenible desde las Empresas, volvió a reunir a representantes institucionales, expertos y empresas para analizar el papel del sector privado en la transformación de la movilidad. Se estructuró en diferentes bloques temáticos (Bloque Administración, Bloque Visión y Bloque Inspiracional) con distintas intervenciones, como la de Núria Pous, directora general de Anthesis España y Portugal, y Rui Stoffel, CEO y fundador de BUSUP, y también contó con un evento satélite celebrado el 18 de febrero centrado en el diseño estratégico de las ciudades.
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