Los Premios LIFE de Green City Project reconocen los mejores proyectos a nivel europeo que persiguen obtener beneficios tanto para el entorno natural de la Unión Europea como para la lucha contra el cambio climático.
Para los últimos premios, la Comisión Europea seleccionó 62 propuestas que competían en cuatro categorías: conservación de la naturaleza y biodiversidad, tecnologías y soluciones ambientales, acción climática y premio de la ciudadanía.
El proyecto AIRUSE ha identificado medidas rentables económicamente para garantizar una mejor calidad del aire en ciudades del sur de Europa como Barcelona, Atenas, Toscana, Oporto y West Midlands.
En el sur de Europa, la combinación de altas y diversas fuentes de emisión, la concentración de edificios en áreas urbanas y la climatología (una fuerte radiación solar, poco viento y escasas precipitaciones) aumentan significativamente la contaminación.
El objetivo general es desarrollar, probar y adaptar medidas que se consideren rentables para garantizar una mejor calidad del aire en las zonas urbanas, por ejemplo, el uso de supresores de polvo para mitigar la resuspensión del polvo y emisiones difusas de la carretera..

De los otros proyectos finalistas de los Premios LIFE, dos de ellos también están relacionados con la movilidad y sus efectos en el medio ambiente: PERTH de Italia, y CLEAN AIR de Austria, República Checa, Alemania, Dinamarca, Hungría y Polonia.
En PERTH («Parking green services for better environment in historic towns») quieren responder a esta pregunta: ¿cómo pueden las personas y las mercancías moverse dentro de ciudades históricas de una manera más sostenible? Este proyecto redujo la congestión del tráfico en ciudades pequeñas y medianas como Treviso (Italia) mediante la creación de parkings en el exterior y fomento de flotas de vehículos eléctricos.
Con CLEAN AIR, el proyecto de varios países del centro y norte de Europa, quieren promover el transporte multimodal. Señalan que cada día respiramos cerca de 15.000 litros de aire entre los que está el oxígeno, pero, también, peligrosas partículas contaminantes. Así que nueve ONG han unido fuerzas para compartir conocimientos y buenas prácticas con el fin de mejorar el aire. Entre sus proyectos cuentan con: autobuses reacondicionados con filtros para mejorar la calidad del aire, o la promoción del uso de cargo bikes (bicicletas eléctricas con capacidad de carga) para la logística en las ciudades.

Con el mismo fin que estos proyectos de iniciativa privada, nacieron los premios a las European Green Capitals en 2010. La Comisión Europa quiere así reconocer la labor de las autoridades locales en su compromiso y esfuerzo por mejorar el medio ambiente de sus ciudades.
Las últimas urbes otorgadas con este galardón son:
- Oslo (en 2019), por promocionar el vehículo eléctrico hasta conseguir que el 30% de los coches que se venden ya son movidos por esta energía limpia y por impulsar el uso de biogás producido a partir de residuos biológicos y aguas residuales para alimentar sus autobuses urbanos y camiones de basura.
- Lisboa (la elegida para 2020), por contar con una de las redes de puntos de recarga de vehículos eléctricos más grandes del mundo (516 puntos en toda la ciudad).
Como curiosidad, en 2012 el galardón fue para Vitoria-Gasteiz, la única ciudad española que hasta el momento ha recibido este premio.
Todos estos galardones europeos son un premio para los participantes, pero también para todos los ciudadanos del continente. Son iniciativas que persiguen una mejora del aire que respiramos, que estimulan a las ciudades a comprometerse a una mayor acción y fomentan el intercambio de mejores prácticas entre todas las ciudades europeas.