| Ricardo Olalla, Vice-President Sales Quality Mobility Solutions at Bosch España

Cuando hablamos del futuro de las ciudades y de su movilidad, aparece automáticamente la referencia a las nuevas tecnologías. Es correcto, pero es importante no olvidar que la tecnología no es el fin. Las tecnologías son habilitadoras y facilitadoras de las nuevas ciudades orientadas a la movilidad sostenible y segura, y al bienestar de sus ciudadanos.

Hay tres líneas tecnológicas que debemos destacar: conectividad, descarbonización y automatización. Todas ellas están ya presentes en nuestro día a día y no solo en la movilidad, y ya notamos su impacto en nuestras ciudades.

La conectividad es la más avanzada, y probablemente la más potente, cuando hablamos de diseñar nuevas ciudades y servicios de movilidad. Ha generado nuevos servicios de movilidad como coches, motos, bicicletas y patinetes compartidos, y fomenta la intermodalidad permitiendo diseñar trayectos usando medios públicos y privados de la forma más cómoda y eficiente. Asimismo, la posibilidad de conectar sensores en las infraestructuras y el uso de los datos de movilidad de los ciudadanos con sus teléfonos móviles permite a las ciudades analizar la movilidad de forma mucho más exacta y objetiva. El tratamiento de estas enormes cantidades de datos con inteligencia artificial permite optimizar los nuevos diseños. Los planificadores urbanos pueden simular soluciones y evaluar pruebas piloto de forma mucho más fiable y exacta.

La electrificación mejora la calidad de vida

La evolución tecnológica de los vehículos para la descarbonización y la sostenibilidad ha sido enorme. La calidad del aire de las ciudades ha mejorado mucho. La electrificación, que consigue emisiones locales cero y reduce el ruido del tráfico, ya está contribuyendo a una mejora aún mayor de la calidad de vida en las ciudades. Además, la electrificación ha permitido el desarrollo de la movilidad ligera, con ebikes y patinetes eléctricos, reduciendo el uso del coche privado. Estas nuevas formas de movilidad suponen un reto y una oportunidad para el diseño de las ciudades.

Por último, la automatización va a suponer una enorme mejora en la seguridad y la eficiencia de la movilidad urbana. Hasta ahora, en España, solo tenemos algunos ejemplos de minibuses sin conductor en recorridos limitados y controlados. En un futuro cuando la conducción automatizada nivel 4 (vehículos sin conductor en entornos definidos) sea una realidad en las ciudades, veremos un gran avance en la eficiencia al usar el espacio público, además de un salto enorme en la seguridad vial. Podremos tener servicios de movilidad a demanda en las áreas con menor cobertura de transporte público utilizando pequeños minibuses autónomos. La disponibilidad de los servicios de vehículo compartido se incrementará, pudiendo mover los vehículos libres a las zonas de mayor demanda a un coste muy reducido. Estoy convencido que esta tecnología, cuando se generalice, supondrá la optimización de los flujos de tráfico en las ciudades, asegurando la mayor movilidad posible, con la mayor eficiencia y seguridad.

En las grandes ciudades, la movilidad forma parte de la calidad de vida. Debemos ser capaces de compaginar todas las formas de movilidad; empezando por la peatonal y garantizando el uso equilibrado del espacio urbano, y permitiendo el acceso de los ciudadanos a todos los servicios. Es imprescindible que el diseño de las ciudades y sus servicios permita la movilidad que habitantes y mercancías necesitan. Las nuevas tecnologías contribuyen así a una movilidad segura, sostenible y mucho más eficiente.

Pin It on Pinterest