May López, directora de Desarrollo de Empresas por la Movilidad Sostenible
Un año más, tanto empresas como consumidores, nos preparamos para el Black Friday, además del Cyber Monday, campaña de Navidad y luego rebajas. Un año más volveremos a ver como las ventas prácticamente se paralizan las semanas previas para condensarse en estos picos que podríamos definir de muchas formas menos sostenibles ni eficientes.
Un año más, las empresas logísticas harán magia para optimizar al máximo sus procesos, incluso algunas intentarán convertir este reto logístico en una oportunidad empresarial, con un objetivo común, garantizar una rentabilidad económica -aunque sea compensando las pérdidas con el cómputo anual o al menos aumentando su cuota de mercado-, lidiando al mismo tiempo con su compromiso ambiental, las de sus clientes y las de las ciudades donde operan.
Son muchas las veces que hemos compartido datos que nos deberían de hacer reflexionar y que compartimos en entregasostenible.org:
Más del 60 % de las ventas online globales están concentradas en apenas cuatro gigantes digitales, lo que centraliza el poder económico y condiciona nuestros hábitos de compra cada vez más a un algoritmo y nos maleduca a una satisfacción inmediata ligada a también una entrega inmediata y a una demanda continua. De hecho, los envíos exprés no dejan de crecer, encareciendo así los costes económicos, sociales y ambientales. En las ciudades, estas campañas de sobreconsumo suponen un aumento del 36 % más de vehículos de reparto. De hecho, se estima que generen un incremento de más de 25 millones de toneladas extra de CO₂ al año para el 2030, una cifra superior a las emisiones de 5 países europeos en 2024. En campañas agresivas como el Black Friday, las entregas se duplican al igual que su ineficiencia, provocada por la baja productividad de los equipos -reforzados vía contratos temporales- y el aumento de las devoluciones, que llegan a porcentajes incluso del 50 % durante estas campañas, una contradicción palpable del ODS12 “Producción y consumo responsables”.
Pero quiero compartir otras cifras:
- 64%: el porcentaje de jóvenes españoles de la Generación Z que gastan más de lo que puede permitirse
- 95%, el crecimiento en ventas online desde el 2019, alcanzando los 95.200 millones de euros en 2024 en España
- 53.000 empresas menos en agosto 2025 frente al 2019
- 50.000 locales que perdió el pequeño comercio por el auge de las compras online
- -26 millones de euros en pérdidas el balance neto del transporte urgente en 2023 (últimos datos disponibles), aún con un 11% de crecimiento en ventas y un EBITDA de190 millones de euros
- 15 los grandes operadores express que concentraron el 87% del mercado
- 0 % resultado neto de la filial express de Amazon (2º posición dominante, solo por detrás de correos), aún con un crecimiento en ventas del 232 % (vs 2019) y un EBITDA del 10 %
- 0 % resultado neto de la filial logística de Amazon (2º posición dominante, solo por detrás de correos), aún con un crecimiento en ventas del 190% (vs 2019) y EBITDA del 17%
Fuentes: entregasostenible.org, ATA, AEMA, INTRUM, Transporte XXI, El Economista, 20Minutos, BBVA, INE.

Si con todos estos datos no repensamos la forma de actuar, quizás el efecto del algoritmo sobre nuestro discernimiento ya haya tenido éxito. Porque como una polilla en una noche de verano volvemos a encontrarnos atraídos por las luces artificiales de estas campañas que nos hacen volar una y otra vez en círculos erráticos. Atracción que recientemente se ha descubierto no se produce por necesidad o deseo, sino porque la luz artificial las desorienta y confunde. Incluso hasta el punto de hacerse daño. Pero al igual que polillas, también está el efecto mariposa.
Francia ha dado un paso histórico al aprobar un decreto que introduce el etiquetado eco-score, el sistema de puntuación ambiental para el sector de distribución de prendas de vestir. De tal manera que desde el 1 de octubre, toda prenda comercializada allí incorpora el eco-score, una etiqueta que muestra su impacto ambiental. Como ya ocurre con electrodomésticos o alimentos, el consumidor puede ver de un vistazo la huella ambiental de lo que compra y en la que el transporte es uno de los factores que se ha de incluir en su cálculo. No es un simple sello: es el principio de una transformación profunda.
Este avance se enmarca en la nueva ley francesa contra la ultra fast fashion, que penaliza las prendas de mayor impacto y prohíbe su publicidad. Una medida valiente que responde a una urgencia global: cada ciudadano europeo genera 12 kilos de residuos textiles al año y apenas un 1% se convierte en nueva ropa.
Desde entregasostenible.org, apostamos por un e-commerce que combine eficiencia y responsabilidad: optimizar rutas, reducir emisiones y fomentar envíos agrupados no es solo logística, es sostenibilidad aplicada.
Si sabemos el impacto de cada producto, podemos también medir y minimizar el de su transporte, haciendo que cada entrega cuente.
Porque la transparencia no penaliza: diferencia. Y, sobre todo, inspira confianza.
Y tú ¿qué eliges? ¿Efecto polilla o efecto mariposa?
Artículo publicado en logísticaprofesional.com