El impacto de campañas como el Black Friday, Cyber Monday o Navidad ha de tenerse en cuenta no sólo en términos ambientales, sino también desde el punto de vista social y económico. Y es que según UNO, en España, las empresas de paquetería prevén gestionar 115 millones de envíos durante estas fechas, lo que representa un incremento del 7,1% en comparación con el año pasado. Un incremento que, para muchas empresas, supone un gran esfuerzo de adaptación en muy poco tiempo para afrontar producciones que se duplican frente a periodos normales de actividad.

De hecho, durante estas fechas se alcanzan picos diarios de hasta 3,9 millones de envíos y pueden llegar a los cinco millones en los días de mayor demanda. Una tendencia que está estrechamente relacionada con el comercio electrónico, que ha experimentado un crecimiento constante del 10% en el último año. 

Estas cifras reflejan una realidad alarmante: hoy en día, la ropa y otros productos de consumo son más baratos y menos duraderos que hace algunas décadas, lo que ha provocado un aumento significativo en las compras, pues son menos valorados por el consumidor. Y es que, aunque el presupuesto destinado a comprar ropa y calzado ha disminuido, la cantidad de ropa que se adquiere ahora es mayor. 

Además, los hábitos de consumo también han cambiado: según datos recopilados por el movimiento entregasostenible.org para el Comité Técnico ‘Implicaciones ambientales en el comercio electrónico’ del último CONAMA, el 40 % compradores online practica ‘wardrobing’ (comprar para devolver usado) o ‘bracketing’ (comprar varios productos iguales o similares con la intención de quedarse solo uno y devolver el resto), contribuyendo significativamente a la insostenibilidad del sistema actual.

Unos cambios que han llevado, por ejemplo, a que a nivel mundial se generen 92 millones de toneladas de residuos textiles cada año, de los cuales entre el 75% y el 85% se queman o acaban en los vertederos. De estas, 5,2 millones de toneladas se generan en la Unión Europea, según datos recopilados por Slow Fashion Next, impulsores del movimiento entregasostenible. Y sólo en España acaban en la basura sin ningún tipo de segunda oportunidad hasta 900.000 toneladas de ropa y complementos, el 90% del total del textil que se descarta cada año, según datos de la Asociación Ibérica de Reciclaje Textil. Por su parte, China y Estados Unidos son los mayores productores, con 20 y 17 millones de toneladas, respectivamente.

De seguir este ritmo de consumo, el sector será el responsable del 25% de las emisiones de efecto invernadero en 2050, pues la producción textil emite el equivalente a 1,2 billones de toneladas de CO2, más que el transporte marítimo y la aviación internacional.

Sin embargo, a pesar de todo este crecimiento, las empresas -sobre todo el comercio local- están perdiendo dinero debido a la caída del precio medio de compra, impulsada por la competencia de marcas low cost basadas en el fast-fashion. Estas empresas se ven obligadas a ajustar constantemente sus precios para mantenerse competitivas frente a los precios de este tipo de marcas y de marketplace, que fomentan el consumo compulsivo, al no competir en igualdad de condiciones.   

Marcas y marketplaces que, además, están siendo sancionados por diversos motivos, como Amazon, que tuvo que pagar 68 millones a hacienda tras una inspección por IVA (2023); Temu, contra el que la UE ha abierto un expediente sancionador por venta de productos ilegales y diseño adictivo de su plataforma (2024); o Shein, por la venta de productos que contenían sustancias tóxicas en cantidades cientos de veces superiores a los niveles aceptables.

Por otro lado, se prevé que Europa importe más bienes de fuera del continente de los que exporta, con casi 200 millones de envíos provenientes de países como China y EE. UU., en comparación con los 75 millones que salen, según un estudio de FedEx.

Teniendo en cuenta este panorama, desde el movimiento entregasostenible.org resaltan la urgente necesidad de replantear el consumo masivo y priorizar prácticas de producción y también de consumo más conscientes y responsables, más aún en un momento como el actual, donde miles de personas y comercios necesitan nuestra ayuda, directa o indirectamente y son el verdadero tejido empresarial que contribuye al desarrollo de la economía y a la sociedad del bienestar.

Cada vez son más las personas y las organizaciones comprometidas con la sostenibilidad, pero son en estos momentos claves en los que con nuestra decisión de compra podemos contribuir a una sociedad y una economía sostenible.

¡Descubre el movimiento entregasostenible.org y forma parte del cambio!

CONOCE ENTREGASOSTENIBLE.ORG

Pin It on Pinterest