El fomento de energías alternativas para vehículos en España puede permitir no sólo el cumplimiento de los compromisos adquiridos con la Unión Europea sobre reducción de emisiones de CO2, sino traer consigo importantes beneficios.

España, que ya fabrica vehículos de energías alternativas, aspira a convertirse en país de referencia tecnológica a nivel europeo tanto en vehículos, como en componentes e infraestructuras de recarga y suministro.

El fomento de este tipo de energías supone, por tanto, una clara oportunidad para España

¿Cuáles son estas energías? Hagamos un rápido repaso:

  • 1. Electricidad
    • El vehículo eléctrico es cero emisiones y silencioso.
    • Existen tres tipologías de vehículo eléctrico: los 100% eléctricos; los de autonomía extendida y los híbridos enchufables. Los primeros se valen de una batería recargable, generalmente de litio-ion. Los segundos, además, incorporan un motor térmico de apoyo para recargar las baterías. Los terceros incorporan un motor de combustión, además del eléctrico.
    • Los vehículos eléctricos puros cuentan hoy día con una autonomía de 200 km de media, aunque existen modelos que alcanzan los 400 y 600 km.
    • Su mantenimiento es mucho menor que el de uno convencional, ya que no tiene filtros, ni fluidos (aceites, refrigerantes…) ni componentes móviles (correas, cilindros…).
  • 2. Hidrógeno
    • Los coches de hidrógeno son vehículos eléctricos en los que la electricidad es producida a partir del hidrógeno que se encuentra en el depósito. Por lo tanto, la mayor parte de la tecnología de tracción y gestión de la energía es la misma que en los eléctricos, en los que la electricidad se encuentra almacenada en baterías.
    • El repostaje se realiza en unos 3-5 min.
    • La autonomía alcanza actualmente los 500-650 km.
    • Para la producción de energía eléctrica en el vehículo a partir del hidrógeno del depósito es necesario un dispositivo llamado pila de combustible o celda de hidrógeno, en el cual se convierte el hidrógeno en electricidad y agua, siendo por tanto el agua la única emisión de estos vehículos.
    • Se espera que exista próximamente en España un mercado de distribución de hidrógeno como combustible de automoción, que permita fijar un precio nacional para el mismo. Actualmente sólo existe en países como Alemania, donde se ha fijado en 9,5 €/kg (menos de 1 € por cada 1.000 km).
    • A partir del hidrógeno se puede obtener energía eléctrica, mecánica o térmica, con altos rendimientos y nulas emisiones de CO2.
  • 3. Biocarburante
    • Los biocarburantes son combustibles líquidos o gaseosos producidos a partir de materias primas biológicas vegetales o animales. Los dos principales biocarburantes son actualmente el biodiésel y el bioetanol.
    • Biodiésel: Se obtiene a partir de aceites vegetales frescos -de colza, soja o palma, entre otros- y aceites de cocina usados y grasas animales.
    • Bioetanol: Se obtiene principalmente a partir de materias primas ricas en azúcar o almidón como, por ejemplo, la caña de azúcar o los cereales. Recientemente, se ha empezado a fabricar también a partir de residuos agrícolas, forestales o urbanos.
    • El balance de emisiones en el uso de biocarburantes, nos indica que se reducen las emisiones de gases de efecto invernadero.
  • 4. Gas Natural
    • El gas natural procede de pozos (gas convencional) y de estratos pizarrosos (gas no convencional).
    • El gas natural para vehículos, tanto en su forma comprimida como en su forma líquida es capaz de dar respuesta en todo tipo de transporte: automóviles, autobuses urbanos, taxis, vehículos industriales, ferrocarril y transporte marítimo.
    • Los motores de gas natural producen menos CO2, emisión sonora y vibraciones que los motores convencionales.
  • 5. GLP (Gas Licuado del Petróleo) | Autogás
    • Lo utilizan más de 25 millones de vehículos, 15 millones de ellos en Europa y más de 45.000 en España.
    • Los vehículos que utilizan autogás son bi-fuel, funcionan de manera indistinta con autogás y gasolina.
    • Tienen una autonomía superior a los 500 km.
    • Mediante una sencilla transformación, muchos vehículos de gasolina pueden convertirse y utilizar también el autogás.

Fuente: VEA (Ministerio para la Transición Ecológica)

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