Iniciativas como CoordiNet, proyecto liderado por Endesa, pretenden adaptarse al cambio energético a nivel europeo y desarrollar la tecnología clave para el futuro.

Este proyecto, que arrancó en enero de este año, llevará sus estudios hasta junio de 2022. Ha sido dotado con un presupuesto de 15 millones por la Comisión Europea dentro de su programa Horizonte 2020.

En España se desarrollarán pruebas piloto en Cádiz, Málaga, Murcia y Albacete. También participan países como Grecia y Suecia y la idea es ir expandiéndose a otros países miembros.

Puede parecer que estamos ante una distopía, pero no, es una realidad: los combustibles fósiles no solo son finitos, sino que además son los grandes protagonistas de esa película de terror que conocemos como cambio climático. La transición de esos combustibles a otros más limpios que se conviertan en la alternativa de futuro para mover el mundo es el gran reto de la humanidad para las próximas décadas.

Hay que sustituir un parque automovilístico anclado en el petróleo por otro que sea eléctrico, y no solo eso, también hay que dotar a esos nuevos actores de la movilidad de suficientes puntos de recarga para hacer viable su expansión y desarrollo por todo el continente. Y como siempre, toda revolución industrial, debe pasar por Europa.

En ese cambio de modelo juegan un papel fundamental las empresas energéticas. El gran reto de éstas para el futuro es cómo coordinar el flujo de la distribución de esa energía. Ahora la carretera ya no es de sentido único, de la planta de producción hacia el consumidor, sino de doble sentido. Los consumidores ahora son también generadores.

Esto quiere decir que dado que las necesidades de suministro eléctrico van a incrementarse de manera exponencial por la irrupción en el mercado del vehículo eléctrico, la industria y los propios estados debe «ponerse las pilas» para hacer frente a este desafío y ser capaces de mantener una red sostenible y fiable.

Y las energéticas se han puesto manos a la obra a nivel europeo para ver cómo transitar del modelo unidireccional al bidireccional.

La prueba la encontramos en un proyecto de investigación europeo liderado por Endesa y que lleva por nombre CoordiNet. En él participan además otras 23 empresas y universidades de siete países europeos diferentes.

El objetivo de CoordiNet es encontrar la manera de adaptarse al creciente aumento de las renovables en el «mix» energético, encajar el autoconsumo en el puzzle, estudiar el flujo del transporte de energía para hacerlo más estable, y estudiar cómo absorber la gran demanda que llegará por el auge de los vehículos eléctricos.

Este proyecto, que arrancó en enero de este año y que llevará sus estudios hasta junio de 2022, ha sido dotado con un presupuesto de 15 millones por la Comisión Europea dentro de su programa Horizonte 2020. Para la UE, esto ayudará a demostrar que tanto los productores como los que distribuyen la energía pueden coordinarse para ser más eficientes, y por fin, cobra un papel de actor principal el consumidor: es el nuevo actor del mercado, y ya no solo consume, también produce energía y además actúa con conciencia climática porque prefiere las energías limpias tanto para su día a día como para la movilidad.

Para avanzar en esta nueva forma de relacionarse entre productores, distribuidores y consumidores, se han puesto en marcha tres pruebas piloto a gran escala en España, Grecia y Suecia. Las localizaciones exactas son Cádiz, Málaga, Murcia y Albacete en España; Cefalonia y Mesogeia en Grecia, y Uppsala, Malmö y Gotland en Suecia. En todos estos lugares se buscará que las empresas participantes definan y promuevan planes que después se puedan replicar en otras ciudades.

La responsable de Network Technologies de Endesa, Pilar Nieto, ha afirmado que en el mercado eléctrico puede ocurrir lo mismo que en otros sectores. Salvando las distancias, añade, lo ocurrido con plataformas del sector del alojamiento y del transporte, en las que se han incorporado al mercado recursos que estaban infrautilizados, “puede generar valor para los dueños de los mismos y para el sistema como un todo”.

Para Endesa, lo que se pruebe en CoordiNet pueden ser los primeros pasos para implementar importantes cambios a nivel europeo y desarrollar tecnología clave para el futuro. España está entre esos pa&icute;ses comprometidos con el cambio de paradigma eléctrico, y prueba de ello es que participan en el proyecto además de Endesa Distribución (que lo lidera), Iberdrola Distribución y Red Eléctrica de España. A estos, se unen centros de investigación de reconocido prestigio como el Instituto de Investigación Tecnológica de la Universidad Pontificia Comillas o Technalia Research & Innovation.

La energía eléctrica y cómo se produce serán claves para hacerle frente a la crisis medioambiental que vive el planeta. Los combustibles fósiles no son sostenibles. Necesitamos una solución eficiente y resiliente, por lo que este tipo de proyectos son imprescindibles si queremos un futuro más habitable.

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