Aunque llegue el verano y las agendas se relajen, hay cosas que no pueden esperar. La movilidad sostenible necesita continuidad, visión a largo plazo y compromiso institucional. Y es que el pasado 2 de julio finalizó el plazo para que las comunidades autónomas activaran el Plan MOVES III, la línea de ayudas públicas más importante para fomentar la movilidad eléctrica en España. Sin embargo, 6 comunidades y Melilla no han cumplido con los plazos y mantienen paralizado un plan vital para el sector.
Se trata de Canarias, Cantabria, Castilla-La Mancha, Extremadura, Murcia, Navarra y la ciudad autónoma de Melilla, que ni siquiera ha aceptado los fondos. Esto deja en el aire 68,5 millones de euros —de los 400 aprobados por el Gobierno en abril—, que no pueden ser utilizados hasta que se publiquen oficialmente las convocatorias en cada territorio.
Un bloqueo con impacto real
Esta parálisis no es un simple retraso administrativo y, aunque según adelanta La Tribuna de Automoción, el Instituto para el Ahorro y Diversificación de la Energía (IDAE) ha confirmado que no exigirá responsabilidades a las regiones que han incumplido el plazo legal, no debemos olvidar que tiene consecuencias directas para usuarios, instaladores, concesionarios, operadores de recarga y, sobre todo, para la transición ecológica.
Las ayudas al vehículo eléctrico llevan paralizadas desde el 31 de diciembre de 2024, cuando el anterior programa quedó sin validez. La nueva dotación aprobada por el Real Decreto-ley 3/2025 el 1 de abril —con 400 millones de euros— establecía un plazo máximo de tres meses para que las CCAA reactivaran el programa. Solo 7 autonomías y Ceuta han cumplido en plazo: Andalucía, Castilla y León, Galicia, Islas Baleares, Madrid, País Vasco y La Rioja, y aunque fuera de plazo y coincidiendo con el periodo vacacional, otras 4 activaban el programa recientemente: Aragón, Asturias, Cataluña y la Comunidad Valenciana.
El sector reclama agilidad y reformas estructurales
Mientras tanto, el mercado se mueve. Durante el primer semestre de 2025, las matriculaciones de vehículos eléctricos han crecido un 57,7% y las de híbridos enchufables un 33,1%, según datos de AEDIVE y GANVAM. Sin embargo, este crecimiento podría haber sido aún mayor con un entorno más estable.
Según Arturo Pérez de Lucia, director general de AEDIVE, «las ayudas siguen siendo necesarias para promover la demanda, pero es más necesario impulsar palancas fiscales que transformen la imposición en entusiasmo y aceleren el impulso en las flotas de empresa. Eso, unido a palancas financieras como los CAES y los e-credits son claves para acelerar el desarrollo del mercado».
Por su parte, Inés Jaén, Marketing Director Iberia de ChargeGuru, señala que «las ayudas para incentivar la compra de vehículos eléctricos y la instalación de puntos de recarga son clave para el crecimiento del mercado. De hecho, las empresas del sector lo hemos notado durante el segundo trimestre del año con un repunte de ventas y actividad, motivado por la reactivación del MOVES. Aún así, para que realmente el mercado crezca de forma exponencial, las ayudas deberían ser directas. El precio es un factor decisivo en los motivos de compra y hacen falta programas más ambiciosos para alcanzar el Mass Market eléctrico».
Ramón García, director general del CEL, añade que “las ayudas del programa MOVES son una herramienta útil, pero no deben verse como un punto de partida, sino como un apoyo para ejecutar decisiones ya reflexionadas. En logística, lo primero es revisar los procesos, eliminar ineficiencias y entender si un cambio es realmente necesario. Solo entonces tiene sentido plantear una inversión en flota o infraestructura más sostenible. Cuando ese trabajo previo está hecho, incentivos como los del MOVES permiten avanzar con mayor seguridad, reducir incertidumbres y acelerar el retorno de la inversión. No se trata solo de incorporar tecnología más limpia, sino de transformar el modelo operativo con una visión a largo plazo”.
¿Y ahora qué?
Con agosto a la vuelta de la esquina, parece poco probable que se publiquen nuevas convocatorias a corto plazo. Y aunque algunas comunidades lo hicieran fuera de plazo, como admite el IDAE, los retrasos impactan en las decisiones de compra, inversión y planificación empresarial. Además, con la previsión de que los fondos se agoten rápidamente por las solicitudes acumuladas desde 2024, el futuro del MOVES no parece estable.
“Las ayudas no pueden ser intermitentes, ni pueden depender del calendario electoral, del clima político o del ritmo burocrático de cada comunidad. Si de verdad queremos impulsar una movilidad sostenible, necesitamos ayudas que garanticen una continuidad y simplicidad del proceso, que permitan tanto al tejido empresarial como a los ciudadanos tomar decisiones de forma fácil y segura”, concluye May López, directora de Desarrollo de Empresas por la Movilidad Sostenible.
Datos actualizados a 22 de julio. Situación y convocatoria por CC.AA: https://www.idae.es/ayudas-y-financiacion/para-movilidad-y-vehiculos/moves-iii-2025/convocatorias-de-las-comunidades-autonomas
El Gobierno lanza MOVES Corredores para impulsar la recarga en carretera
Mientras el MOVES III sigue paralizado en varias comunidades, el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico ha lanzado una nueva línea de ayudas complementaria: el Programa MOVES Corredores, cuya convocatoria oficial se abrió el pasado 17 de julio.
Gestionado directamente por el IDAE, este programa está dotado con 150 millones de euros financiados por los fondos europeos NextGenerationEU, y tiene como objetivo impulsar la instalación de puntos de recarga de acceso público en los tramos clave de la Red Transeuropea de Transporte (RTE-T), tanto en su red básica como global.
El programa busca acabar con las llamadas “zonas sombra” —áreas con cobertura insuficiente— y garantizar que los vehículos eléctricos puedan circular por la red viaria española y europea con garantías de recarga rápida, fiable e interoperable.
¿Qué tipo de actuaciones se financian?
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Nuevas estaciones o ampliación de estaciones existentes.
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Potencia mínima total: 400 kW en red básica y 300 kW en red global, con al menos un punto de 150 kW.
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Sistemas de pago universal, recarga inteligente, señalización adecuada e integración digital.
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Cumplimiento del reglamento europeo AFIR sobre interoperabilidad y transparencia.
¿A quién va dirigido?
A empresas operadoras de puntos de recarga de acceso público (CPOs) que serán titulares de las estaciones subvencionadas. Los proyectos serán seleccionados por concurrencia competitiva, evaluando:
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Coste de la ayuda por kW instalado.
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Madurez y viabilidad del proyecto.
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Ubicación estratégica (priorizando tramos con menor cobertura).
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Número de puntos por estación.
La ayuda podrá cubrir hasta el 70 % de los costes elegibles, con un límite de 15 millones de euros por proyecto.
¿Por qué es relevante?
Este programa tiene una gestión centralizada (no depende de las comunidades autónomas) y su ámbito es suprarregional, lo que permite actuar en proyectos que atraviesan varias regiones. Se espera que contribuya significativamente a reducir emisiones del transporte, mejorar la cohesión territorial y acelerar la implantación de tecnologías limpias fuera de los núcleos urbanos.