- “España ante el reto de liderar la movilidad eléctrica como motor industrial y de competitividad”
Con motivo de la inauguración de la nueva planta de ensamblaje de XCharge en España, entrevistamos a Jaime David Peris Pascual, Comisionado especial para la Reindustrialización del Ministerio de Industria y Turismo. En esta conversación, aborda el papel de España en la nueva economía industrial, el avance de la movilidad eléctrica y la transición energética como una oportunidad estratégica para reforzar la competitividad, atraer inversión y consolidar el posicionamiento industrial del país en Europa.
Este proyecto industrial ha generado gran interés. ¿Qué representa realmente una iniciativa de este tipo?
No se trata solo de una planta, sino de una decisión. Una decisión de apostar por España, por Europa y por construir futuro. Este tipo de proyectos no hablan únicamente de inversión, sino de confianza: confianza en hacia dónde queremos ir como país en un mundo que está cambiando profundamente.
¿En qué contexto global se enmarca esta apuesta industrial?
Estamos viviendo un cambio estructural. La energía, la movilidad y la tecnología están transformando la economía global. Las cadenas de valor se están reconfigurando y la autonomía estratégica ha vuelto al centro del debate. Hoy, quien controla la energía, controla el futuro.
¿Qué papel debe jugar Europa en este nuevo escenario?
Europa debe reforzar su autonomía estratégica, no para cerrarse al mundo, sino para competir. La transición ecológica no puede hacernos dependientes, tiene que hacernos más fuertes. Por eso se están impulsando políticas industriales vinculadas a tecnologías limpias como baterías, hidrógeno o sistemas energéticos avanzados.
¿Cómo se está posicionando España dentro de esta transformación?
España ha avanzado de forma decidida. Se ha incrementado de manera significativa la potencia de energías renovables, lo que ha permitido reducir la dependencia energética y mejorar la resiliencia ante crisis internacionales. La transición energética se está consolidando como una herramienta clave para mejorar la competitividad y proteger a la ciudadanía.
La movilidad eléctrica ocupa un lugar central en este discurso. ¿Por qué es tan estratégica?
Porque ya no hablamos solo de una transición energética, sino de una verdadera oportunidad de país. España cuenta con un sector de automoción sólido y competitivo, que aporta cerca del 10% del PIB y genera más de dos millones de empleos. El gran reto ahora es conseguir que la movilidad eléctrica sea una opción real y accesible para todos, no solo para quienes hoy pueden permitírselo
¿Cuáles son las principales barreras y cómo se están abordando?
La principal barrera continúa siendo el precio inicial del vehículo eléctrico. Aunque a largo plazo representa una opción más eficiente y económica, el desembolso inicial sigue siendo un obstáculo para muchas familias.
Por ello, la intervención pública desempeña un papel fundamental. No se trata únicamente de una cuestión de equidad, sino también de competitividad y de fortalecimiento industrial. Apoyar el acceso a la movilidad eléctrica es una inversión estratégica que impulsa la transformación del sector y consolida el liderazgo tecnológico de nuestro país.
¿Qué medidas concretas se están impulsando desde el Gobierno?
Actualmente, estamos avanzando en tres grandes líneas de actuación.
En primer lugar, hemos puesto en marcha una ambiciosa política de incentivos económicos para facilitar el acceso a la movilidad eléctrica. Ya se han movilizado 1.700 millones de euros en ayudas y, en 2026, se incorporarán 400 millones adicionales a través del Plan Auto Plus.
En segundo lugar, estamos impulsando el despliegue de infraestructuras de recarga. Hoy contamos con 40.000 puntos de recarga pública —un 50% más que el año anterior— y más de 140.000 puntos financiados. Además, con el nuevo programa Moves Corredores, dotado con 300 millones de euros, reforzaremos la red en aquellas zonas donde aún presenta carencias.
Finalmente, trabajamos en el fortalecimiento del tejido industrial para posicionar a España como referente en tecnología del vehículo eléctrico. Hasta la fecha, hemos invertido 3.000 millones de euros a través del PERTE del vehículo eléctrico y de la cadena de valor, y en 2026 destinaremos 580 millones adicionales. Nuestro propósito no es solo fabricar vehículos eléctricos en España, sino también liderar la innovación tecnológica que los hace posibles.
¿Qué impacto real tiene esta transformación en términos ambientales e industriales?
Un vehículo eléctrico emite hasta un 73% menos a lo largo de su vida útil y compensa el impacto de su fabricación en solo unos pocos años. Además, esta transformación está generando nuevas cadenas de valor (desde la producción de baterías hasta el desarrollo de software o infraestructuras), lo que representa una oportunidad clara para reindustrializar nuestro país y crear empleo de calidad.
¿Qué papel juegan proyectos industriales como este en esa estrategia?
Son señales claras de que la reindustrialización es una realidad. No solo aportan inversión, sino también tecnología, talento y empleo. Refuerzan la posición de España como un referente en la industria europea vinculada a la energía y la movilidad sostenible.
Para cerrar, ¿cuál es la ambición de España en este proceso?
España ha decidido situarse en la primera línea de la movilidad eléctrica y las tecnologías limpias. El Gobierno está impulsando una estrategia clara para consolidar nuestro país como un gran destino europeo para la inversión industrial. Contamos con capacidades, talento, infraestructuras y una hoja de ruta que ofrece estabilidad y visión de largo plazo. Pero, sobre todo, con una convicción firme: liderar esta transformación y convertirla en una oportunidad real de progreso para toda la ciudadanía.