Los patinetes eléctricos y otros Vehículos de Movilidad Personal (VMP) se han convertido en uno de los grandes protagonistas de la movilidad urbana en los últimos años. Se trata de vehículos que no emiten gases contaminantes durante su uso, económicos, fáciles de transportar y que permiten desplazarse por las ciudades de forma ágil, evitando atascos y facilitando trayectos cortos.

Sin embargo, este crecimiento acelerado también ha puesto de manifiesto la necesidad de normalizar su uso, mejorar la convivencia y reforzar la seguridad vial.

En este contexto, la publicación en el BOE del Real Decreto 52/2026 supone un punto de inflexión al regular el Registro de Vehículos Personales Ligeros (VMP) y sentar las bases para la obligatoriedad del seguro de responsabilidad civil para patinetes eléctricos y otros dispositivos de micromovilidad.

¿Qué vehículos están afectados por la normativa y desde cuándo es obligatorio el registro y el seguro?

La nueva regulación afecta a los principales dispositivos eléctricos de micromovilidad sin pedales: patinetes eléctricos, monociclos eléctricos, hoverboards, segways y otros dispositivos eléctricos similares sin pedales. Todos ellos deberán cumplir los nuevos requisitos para poder circular legalmente.

Desde el 30 de enero de 2026, todos los patinetes eléctricos y VMP deberán cumplir dos obligaciones fundamentales: estar inscritos en el Registro de la DGT y disponer de un seguro obligatorio de responsabilidad civil.

La Dirección General de Tráfico será la encargada de establecer el procedimiento de inscripción y de emitir la etiqueta identificativa del vehículo, que permitirá su correcta identificación.

Este registro será clave también para conocer el parque real de VMP en circulación. Según datos de la Federación Española de Vehículos de Movilidad Personal, ya hay más de 6 millones de patinetes eléctricos en España, una cifra que refleja la consolidación de esta tipología de vehículo.

Normalizar el uso para proteger a todos

Tal y como explica May López, Directora de Desarrollo de Empresas por la Movilidad Sostenible, la nueva normativa no busca limitar el uso de los patinetes, sino asegurar que su utilización sea correcta y responsable: “Normalizar y asegurar su uso de forma correcta es fundamental, asegurando tanto al usuario como al resto de vehículos y peatones con los que conviven”.

Este tipo de medidas ya se han implantado en otros países europeos como Francia o Alemania, donde el seguro obligatorio para patinetes eléctricos está en vigor desde 2019, y el mercado no solo no se ha resentido, sino que ha seguido creciendo.

Y es que el mercado de los patinetes eléctricos en Europa superó los 7.000 millones de dólares en 2024 y se estima que alcance los 15.210 millones de dólares en 2033, lo que demuestra que se trata de una solución real y en expansión para la movilidad urbana.

No obstante, este crecimiento también ha venido acompañado de problemas derivados del uso incorrecto, lo que ha generado rechazo por parte de algunos municipios, organizaciones y ciudadanos. Entre los factores que han incrementado esta percepción negativa se encuentran el incumplimiento de normas de circulación, el uso de vehículos no certificados y los incendios provocados por la manipulación indebida de baterías o por patinetes que no cumplen criterios mínimos de seguridad, en muchos casos adquiridos a través del canal online.

Así, la seguridad es uno de los ejes clave de la nueva normativa. Según el informe de Siniestralidad de Vehículos de Movilidad Personal 2024, en España se registraron 396 siniestros con patinetes eléctricos, lo que supuso un incremento del 23% respecto a 2023.

Tal y como señala May López, “en un primer año la normativa no reducirá necesariamente el número de accidentes, pero sí garantizará que las personas implicadas estén aseguradas, y a medio plazo contribuirá a retirar del mercado los vehículos no homologados, mejorando la seguridad general”. 

Además, con la nueva normativa los patinetes que carezcan del certificado de circulación, también deberán de ser inscritos en el Registro Nacional de Vehículos y obtener el seguro obligatorio, aunque solo podrán circular hasta el 22 de enero de 2027.

Infraestructura, convivencia y velocidad

Otro de los grandes debates en torno a los VMP es su convivencia con otros usuarios de la vía. El límite de velocidad de 25 km/h y la falta de infraestructura adecuada siguen siendo una fuente de conflicto.

Disponer de carriles bici conectados, continuos y seguros es clave. De hecho, según datos de la OECD, hasta el 93% de los usuarios europeos de patinetes eléctricos circulan por infraestructuras ciclistas cuando están disponibles, frente al uso de calzadas generales o aceras.

A medida que se desplieguen las Zonas de Bajas Emisiones en más de 150 municipios, será fundamental seguir desarrollando infraestructura de micromovilidad que favorezca la convivencia y una conducción responsable, en línea con el modelo de ciudad 30.

La obligatoriedad del seguro cuenta además con un respaldo social mayoritario. Un estudio del Foro de Movilidad de Alphabet, basado en más de 5.000 entrevistas en grandes ciudades y áreas metropolitanas, revela que el 93,3% de los ciudadanos está a favor de que los usuarios de patinetes cuenten con un seguro obligatorio.

Un dato que refleja la preocupación ciudadana por la convivencia entre peatones, VMP y vehículos motorizados.

La visión del sector

Desde el sector, la normativa se percibe como un paso necesario. Branco Calleja, CEO de Yup, afirma: “La nueva normativa sobre patinetes es un paso necesario para ordenar su creciente uso y mejorar la seguridad, pero debe ir acompañada de una visión más amplia. Asegurar tanto el vehículo como el uso responsable del mismo es clave, especialmente en un contexto en el que se espera cada vez adquieran más protagonismo en la ciudad”.

Calleja destaca también la necesidad de avanzar en espacios seguros de aparcamiento y carga, un aspecto clave para reducir el riesgo de robo y consolidar el cambio de mentalidad de los usuarios.

Desde el ámbito asegurador, Cristina Llorens, Business Director de PIB Group Iberia, pone el foco en la importancia de anticiparse y gestionar adecuadamente el riesgo asociado a la micromovilidad:

“Impulsar la movilidad sostenible no significa sólo reducir emisiones, sino asegurar una movilidad segura: que cada vehículo, por pequeño que parezca, cuente con el seguro adecuado y se utilice con las máximas garantías de protección para las personas”.

En este sentido, Llorens subraya la necesidad de que empresas y organizaciones adopten un enfoque proactivo. “Es fundamental que las organizaciones identifiquen todos los vehículos y dispositivos de movilidad afectados en su ámbito —flotas de VMP, vehículos de servicio interno, maquinaria en recintos privados, entre otros—, revisen sus programas de seguros y contratos actuales y regularicen la contratación de los seguros obligatorios allí donde sea necesario”.

Y añade: “La transición hacia modelos de movilidad más limpios y eficientes debe ir acompañada de una gestión adecuada del riesgo, que proteja a los usuarios, a las terceras personas y a las propias organizaciones que impulsan esta transformación. Porque solo habrá una verdadera movilidad sostenible si es también una movilidad segura, respaldada por el seguro adecuado en cada vehículo”.

Escucha aquí la entrevista completa del programa “Por fín” de Jaime Cantizano en Onda Cero.

 

 

 

Pin It on Pinterest