¿Y si la movilidad del futuro no es como esperábamos? Con esta provocadora pregunta arrancó Ángeles Roca, Marketing and Business Development Manager en Alphabet, su intervención en el Summit 2026: Impulsando la Movilidad Sostenible desde las Empresas .
“Durante años, imaginamos un futuro dominado por coches autónomos, ciudades hiperconectadas y algoritmos que optimizarían cada desplazamiento. Sin embargo, la realidad actual dista mucho de ese escenario: seguimos enfrentándonos a atascos, un parque automovilístico envejecido, carencias en infraestructuras de electrificación y una ciudadanía que aún duda sobre qué tecnología elegir”, explicó Roca.
Del vehículo a las personas: cambiar el foco
Uno de los mensajes clave de la ponencia fue la necesidad de replantear el enfoque. “Durante demasiado tiempo, el debate se ha centrado en el vehículo, en el cómo nos movemos, dejando en segundo plano la pregunta esencial: ¿por qué nos movemos y para qué?”, continuó Roca.
“La movilidad no es solo transporte. Es un derecho. Un derecho que garantiza acceso a la educación, al empleo, a la cultura y al ocio. En definitiva, la movilidad es una puerta a las oportunidades. Pero también es algo más profundo: bienestar, independencia y libertad. Es, además, un motor silencioso de la economía que impacta tanto en el desplazamiento de personas como en la logística de bienes y servicios”, reflexionó.
Datos para el análisis
Desde Alphabet, a través de su Foro de Movilidad, activo desde 2014, se analizan los hábitos de desplazamiento de los españoles. Este “termómetro social” revela una realidad clara: estamos en una fase de transición, pero con cierto estancamiento.
Algunos datos clave lo ilustran:
- El 80% de los ciudadanos solo cambia de coche cuando no le queda más remedio.
- Más de la mitad mantiene su vehículo durante más de 10 años.
- España cuenta con uno de los parques automovilísticos más antiguos de Europa, con implicaciones tanto ambientales como de seguridad.
En cuanto a tendencias emergentes:
- La micromovilidad crece, pero con demandas claras: más seguridad, regulación y convivencia entre usuarios.
- El carsharing no termina de despegar, especialmente en ciudades donde cabría esperar mayor adopción.
- La electrificación pierde atractivo: si hace una década un 70% la veía como solución ideal, hoy solo un 36% mantiene esa percepción.
El verdadero reto: generar confianza
Lejos de interpretarse como resistencia al cambio, estos datos reflejan otra realidad: los ciudadanos buscan certezas. Roca lo explicaba así: “No se trata de falta de interés por la sostenibilidad ni de rechazo a la innovación. El problema es la incertidumbre: ¿Habrá infraestructura suficiente? ¿Será una inversión segura? ¿Qué valor tendrá el vehículo en el futuro? Las personas quieren tomar decisiones informadas, sin comprometer su tranquilidad ni su economía”.
La conclusión es clara: la adopción masiva de la movilidad sostenible no puede imponerse únicamente mediante regulaciones o prohibiciones. Es necesario escuchar, entender y acompañar a las personas. “Desde Alphabet, este enfoque se traduce en poner al cliente en el centro, acompañar en la transición, asumir riesgos para ofrecer soluciones reales, y generar confianza y certidumbre. Porque la movilidad sostenible no es solo reducir emisiones. Es también devolver tranquilidad y claridad a los ciudadanos”, afirmó Roca.
El futuro: menos ciencia ficción, más realidad
“Entonces, ¿cómo será la movilidad del futuro? Probablemente no será ese escenario futurista que imaginábamos. Pero puede ser algo mejor: una movilidad más humana, más compartida, más eficiente y verdaderamente centrada en las personas”, dijo.
Un modelo donde:
- La infraestructura acompaña al cambio
- La sostenibilidad no es una carga, sino una oportunidad
- Las decisiones se toman desde la empatía y el conocimiento real de las necesidades
Esta visión es también la que impulsa a Empresas por la Movilidad Sostenible y a todos los actores que forman parte de su ecosistema. La colaboración público-privada, el intercambio de conocimiento y la escucha activa serán claves para avanzar. Porque transformar la movilidad no es solo una cuestión tecnológica. Es, sobre todo, una cuestión humana.
El SUMMIT 2026: Impulsando la Movilidad Sostenible desde las Empresas, volvió a reunir a representantes institucionales, expertos y empresas para analizar el papel del sector privado en la transformación del transporte. Se estructuró en diferentes bloques temáticos (Bloque Administración, Bloque Visión y Bloque Inspiracional) y también contó con un evento satélite celebrado el 18 de febrero centrado en el diseño estratégico de las ciudades.
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