En la foto de arriba a abajo y de izquierda a derecha: Miguel Barquilla, Country Manager Spain & Portugal en Free2move; Carlos Blanco, CEO de coches.com; Álvaro Matías, director de Madrid Design Festival; May López, directora de Desarrollo en Empresas por la Movilidad Sostenible; Mateus Porto, arquitecto y urbanista en Universidad Europea; Felipe Royo, Public Affairs & Comms en FreeNow; Carlos Martínez, CEO de MINI; Alberto Gutiérrez, concejal de Movilidad y Tráfico del Ayuntamiento de Valladolid; Myriam Peón, directora de la Oficina del Plan General del Ayuntamiento de Madrid; Juan Mellen, presidente del Design Institute of Spain; y Ricardo Olalla, Vice-President Sales Quality Mobility Solutions en Bosch.
La movilidad vive una revolución sin precedentes: nuevos modelos de uso, servicios digitales, energías limpias y formas emergentes de desplazarse están redefiniendo cómo nos relacionamos con el espacio urbano. Y el diseño estratégico de las ciudades es una etapa clave e imprescindible para alcanzar la descarbonización.
Esta fue una de las conclusiones a las que se llegó en el encuentro “La simbiosis vital entre movilidad y diseño”, evento satélite del Summit 2026, que se celebró ayer en el marco del Madrid Design Festival.
Un encuentro que reunió a administraciones públicas, sector tecnológico, industria de la automoción, plataformas digitales y expertos en urbanismo para abordar un reto común: diseñar ciudades más humanas a través de una movilidad más sostenible, eficiente e integrada.
Desde Empresas por la Movilidad Sostenible, y en colaboración con Design Institute of Spain, impulsamos este espacio de diálogo convencidos de que el diseño no es solo estética: es estrategia, experiencia, planificación y, sobre todo, impacto real en la calidad de vida.
A lo largo de la mañana se celebraron dos mesas redondas que pusieron el foco, primero, en la ciudad del futuro y, después, en la movilidad como palanca de transformación urbana.
Diseñando las ciudades del futuro: del urbanismo rígido al modelo estratégico

La primera mesa, moderada por Juan Mellen, presidente de D!OS (Design Institute of Spain), reunió a Alberto Gutiérrez, concejal de Movilidad y Tráfico del Ayuntamiento de Valladolid; Myriam Peón, directora de la Oficina del Plan General de Ordenación Urbana del Ayuntamiento de Madrid; Mateus Porto, arquitecto y urbanista (Universidad Europea) y Ricardo Olalla, vicepresidente de Ventas Mobility Solutions en Bosch España.
Alberto Gutiérrez subrayó que las ciudades afrontan el enorme reto de “hacerse casi nuevas otra vez” para avanzar en los objetivos de descarbonización y sostenibilidad. En el caso de Valladolid, destacó acuerdos estratégicos con empresas como Michelin para impulsar la movilidad sostenible, así como proyectos estructurales como la red de calor desarrollada junto a la Junta de Castilla y León, una inversión superior a 300 millones de euros que está transformando barrios enteros mediante energía sostenible. “Este proceso obliga a rediseñar el espacio público, incorporar carriles bici y repensar los entornos urbanos desde criterios de eficiencia energética y calidad de vida”, explicó.
El concejal defendió que el futuro pasa por una movilidad cada vez más compartida y por reforzar los grandes intercambiadores de transporte como nodos estratégicos. Valladolid, afirmó, está batiendo récords de uso del transporte público gracias a la mejora del precio y la calidad del servicio, en un contexto en el que la movilidad condiciona ya el diseño urbano más que el propio crecimiento urbanístico.
Por su parte, Myriam Peón dejó una de las ideas centrales del encuentro: “La ciudad del futuro debe ser flexible y adaptativa, superando el urbanismo rígido y avanzando hacia un modelo estratégico basado en datos. Este nuevo enfoque arranca con una participación ciudadana real y apuesta por la sostenibilidad, la digitalización y el reequilibrio urbano. Además, integra la logística, la movilidad sostenible y los usos mixtos como elementos clave para construir una ciudad resiliente, eficiente y cohesionada.” Su intervención puso sobre la mesa la necesidad de que la planificación urbana deje de ser estática y se convierta en un proceso vivo, apoyado en tecnología y gobernanza colaborativa.
Desde el ámbito académico, Mateus Porto reivindicó una visión humana: “La ciudad del futuro debe ser amable. Es decir, una ciudad que prioriza a las personas y no a las máquinas, donde el espacio público y la vivienda se conciben como un derecho y no como una mercancía.” Porto subrayó que las ciudades del futuro deberán ser inclusivas o no serán, integrando naturaleza, participación ciudadana y calidad de vida como ejes irrenunciables.
Ricardo Olalla aportó la perspectiva tecnológica: “Estamos viendo muchas tecnologías disruptivas en la movilidad; conectividad, electrificación, movilidad ligera, conducción autónoma. Debemos asegurarnos que todas contribuyen a que la movilidad sea más segura y sostenible, al tiempo que sigue siendo un elemento de libertad al alcance de todos los ciudadanos.” Desde la industria tecnológica, el reto no es solo innovar, sino integrar estas soluciones —en el transporte privado y colectivo— dentro de un ecosistema urbano complejo.
El consenso fue claro: sin colaboración público-privada y sin visión estratégica compartida, el diseño urbano no puede materializarse en soluciones tangibles.
La movilidad como eje clave de la transformación urbana

La segunda mesa, moderada por May López, directora de Desarrollo de Empresas por la Movilidad Sostenible, reunió a Carlos Martínez, CEO de MINI España, Felipe Royo, Public Affairs & Comms en Free Now by Lyft; Carlos Blanco, CEO de coches.com y Miguel Barquilla, Country Manager Spain & Portugal Free2move.
Aquí la conversación giró en torno al usuario, la experiencia y el cambio de modelo de negocio.
Carlos Martínez, CEO de MINI España, aseguró que la transición hacia la movilidad eléctrica ha transformado por completo la estrategia y la forma de fabricar vehículos en la compañía. Señaló que no se trata solo de aumentar las ventas de eléctricos, sino de aplicar una visión integral que abarque toda la cadena de valor. “Desde la obtención responsable de materias primas hasta los procesos industriales, todo está orientado a reducir la huella ambiental. El 100% de la energía utilizada en nuestras fábricas es renovable y el 99% de los residuos se reutiliza dentro del proceso productivo. Además, usamos materiales reciclados en múltiples componentes del vehículo”. Martínez también defendió la transparencia como elemento clave, recordando la publicación periódica de los informes de emisiones del grupo.
En un momento en el que la movilidad urbana exige equilibrio entre innovación, regulación y servicio público, la intervención de Felipe Royo aportó una visión centrada en la colaboración estructurada como vía para generar impacto tangible en las ciudades. Defendió que la innovación tecnológica sólo funciona cuando se apoya en un marco claro y en servicios profesionales consolidados: «Desde Freenow by Lyft creemos en una movilidad que combina reglas claras, innovación y servicios profesionales como el taxi para ofrecer resultados reales en la calle. Cuando esa colaboración es sólida, la movilidad deja de ser un reto y se convierte en una palanca para mejorar la calidad de vida en nuestras ciudades.»
Carlos Blanco lanzó una reflexión contundente: “En los próximos años la verdadera batalla en la industria de la movilidad no será el coche, será el modelo de negocio. Hoy el partido se juega en otra cancha: servicios, datos y experiencia de usuario. El cliente ya no busca solo producto, sino acceso flexible a distintas fórmulas: vehículo nuevo, usado, renting, suscripción, financiación o seguros, todo integrado en una misma plataforma”.
Miguel Barquilla reforzó la idea de colaboración público-privada: “Creemos firmemente que el futuro de las ciudades pasa por un modelo de colaboración público-privada que sitúe la sostenibilidad y la eficiencia en el centro. Al integrar tecnología avanzada y flotas electrificadas ofrecemos a los ciudadanos una libertad de movimiento responsable, cómoda y plenamente integrada en el ecosistema del transporte público.” La electrificación de flotas y la integración multimodal fueron identificadas como claves para cumplir objetivos climáticos sin renunciar a la libertad individual.
El evento dejó una idea transversal: la movilidad ya no puede pensarse de forma aislada. Es infraestructura, tecnología, experiencia de usuario, política pública, modelo de negocio y diseño urbano, todo al mismo tiempo.
Si algo quedó claro es que el diseño estratégico es una etapa clave e imprescindible para alcanzar la descarbonización. La tecnología debe ser un habilitador, no un fin en sí misma y el ciudadano debe situarse en el centro de la toma de decisiones. Y la colaboración público-privada es la única vía para acelerar la transformación.
Desde Empresas por la Movilidad Sostenible seguimos impulsando espacios de diálogo que conecten visión y acción, estrategia y ejecución, diseño y movilidad.
Gracias a D!OS y al MDF por hacerlo posible y por contribuir a que esta conversación siga creciendo con rigor, inspiración y compromiso.
Porque diseñar ciudades más humanas no es solo un reto técnico: es una responsabilidad compartida.
Continuamos la conversación el próximo 11 de marzo en la 10ª edición del Summit Impulsando la Movilidad Sostenible desde las Empresas.