Nos encontramos en un momento clave para el sector de la movilidad donde no dejan de sucederse importantes noticias. Noticias que nos muestran el futuro que viene pero que ya está aquí, como la puesta en marcha por parte de Alsa del primer autobús urbano propulsado por hidrógeno renovable que prestará servicio en España en una línea urbana de forma estable y permanente. 

Al mismo tiempo, y no menos importante, la instalación de la primera hidrogenera puesta en marcha en la Comunidad de Madrid para el transporte público, que facilita la operativa del autobús con hidrógeno renovable. Y, como no, la reciente creación de SHYNE (Spanish Hydrogen Network), el mayor consorcio para acelerar el hidrógeno verde, liderado por Repsol y en el que también participa Alsa, ambas organizaciones miembros de Empresas por la Movilidad Sostenible.

Y es que, tal y como se establece tanto a nivel Europeo como a nivel nacional con la “Hoja de Ruta del Hidrógeno: una apuesta por el hidrógeno renovable”, el hidrógeno verde será clave para que España alcance la neutralidad climática y un sistema eléctrico 100% renovable no más tarde de 2050.

Por su parte, la movilidad eléctrica también está siendo protagonista. El vehículo eléctrico continúa batiendo récords de ventas y sigue representando una oportunidad según refleja el informe Transición hacia el vehículo eléctrico. Observatorio del empleo: Estudio y análisis de la evolución del empleo en el ecosistema industrial de la movilidad eléctrica en España’, elaborado por Boston Consulting Group para AEDIVE. El informe destaca que la transición hacia el vehículo eléctrico generará un trasvase importante de puestos de trabajo que contribuirá a compensar los efectos negativos de tendencias como la pérdida de volumen de producción, de la productividad y, sobre todo, de la deslocalización. 

Aún así, y aunque en Europa las ventas de vehículos con carga eléctrica ya superan a los diésel en Europa, todavía queda mucho camino por recorrer, ya que no alcanzan el 0,4 % del parque de vehículos que circulan en España, como indica el informe de OBS Business School El vehículo eléctrico en España. Situación actual,  objetivos y retos a abordar’, realizado por May López, directora de Desarrollo de Empresas por la Movilidad Sostenible. Aunque estamos viviendo la mayor evolución de la movilidad eléctrica tanto en España como en Europa, debemos seguir impulsando la movilidad eléctrica, la infraestructura de recarga necesaria para acompañarla en su evolución y posicionando siempre al usuario en el centro.

Pero no podemos olvidar a un tercer protagonista: el gas natural. A la polémica surgida en Europa al considerar la Comisión Europea al gas natural como energía verde, debemos de añadir la subida en los precios de éste como combustible, que ha llegado a duplicarse. Esto supone un problema ya que, a día de hoy, es para el transporte pesado la alternativa existente en el mercado con mayor acogida, como se desprende también del informe de OBS Business School mencionado anteriormente. 

Es por ello que organizaciones como ASTIC están reclamando ayudas para no perjudicar a las empresas que han apostado por esta alternativa. Con el precio del gas natural en enero, superior a los dos euros por kilo, el sobrecoste mensual de cada camión GNL en relación a su equivalente diésel ronda los 3.000 euros. «Es fácilmente comprensible que la única alternativa que se puede atisbar, si no hay otras soluciones, es que la flota de este tipo de camiones deje de funcionar y sus conductores sean incluidos en posibles ERTE que las empresas se vean obligadas a plantear. Para flotas en las que esta modalidad de combustible suponga un gran porcentaje de su parque total, en poco tiempo la pérdida de actividad y de clientela supondrá su cierre definitivo», asegura Ramón Valdivia, vicepresidente ejecutivo de ASTIC.

Esta situación límite quizás abra la oportunidad de que el gas natural renovable comience a ser una realidad en España, como ocurre en otros países, se desbloquee la situación actual que hace que estemos a la cola en este sentido, y permita una mayor independencia energética. Además, permitirá contrarrestar los choques de precios, hacer que nuestro sistema energético sea más resistente, y contribuir a la consecución de objetivos ambientales.

 

La ‘fuente de energía’ necesaria e imprescindible 

Sin embargo, polémicas aparte, hay algo en lo que todos coincidimos: para que la movilidad sostenible se siga impulsando, la financiación es clave. Es la ‘fuente de energía’ necesaria e imprescindible. 

Y en este sentido, el IDAE ha publicado el nuevo programa de incentivos que se une al MOVES III: el MOVES FLOTAS, del que podrán beneficiarse todo tipo de empresas (micro, pyme y gran empresa y el sector público). El programa cuenta con una dotación de 50 millones de euros y busca la electrificación de flotas de vehículos ligeros. El plazo para solicitar las ayudas termina el 21 de marzo, aunque las empresas contarán con año y medio para llevar a cabo el proyecto. 

Pero la movilidad sostenible requiere también de la ayuda de otro tipo de tecnología más allá de la que usa el vehículo como fuente de energía. En este sentido, la Comisión Europea ha aprobado el régimen de ayudas públicas de España para apoyar con 20 millones de euros procedentes de los fondos de recuperación el establecimiento de sistemas inteligentes de transportes con mejoras en los servicios de comunicación e información en autopistas y túneles de la red nacional de carreteras. Porque no debemos de olvidar que la movilidad también es digitalización.

 

#MovilidadSostenible

 

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