Para que algo tenga éxito se tiene que planificar. Debe tener detrás una estrategia, un timing, unos objetivos y unos recursos identificados. Y la movilidad no podía quedarse atrás. Por eso es clave establecer planes de movilidad, tanto urbanos como planes de movilidad al trabajo.
En España, según dicta el Anteproyecto de Ley de Movilidad Sostenible, aquellos centros de trabajo que tengan más de 500 trabajadores (o 250 por turno) deberán contar con un Plan de Movilidad al Trabajo con el objetivo de racionalizar los desplazamientos al lugar donde se desarrolla la actividad de los empleados, clientes, proveedores y visitantes.
De igual forma, además de los municipios de más de 50.000 habitantes que han de tener un Plan de Movilidad Sostenible, también los municipios de más de 20.000 habitantes y menos de 50.000 habitantes deberán dotarse de un Plan de Movilidad Sostenible simplificado, que deberá ser revisado, al menos, cada cinco años.
Y lo mismo ocurrirá con los grandes centros de actividad -pendientes de identificar por los Ministerios de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, y de Trabajo y Economía Social, previo informe de la Conferencia Territorial de Movilidad y Transportes- que dependiendo de su superficie, el número de empresas y personas trabajadoras afectadas por turno de trabajo, y la movilidad en días y horas punta y fechas determinadas, también deberán contar con un Plan de Movilidad.
En esta línea, en Europa, las nuevas normas adoptadas sobre las directrices para el desarrollo de la Red Transeuropea de Transporte (RTE-T) -la principal red de carreteras, ferrocarriles, vías navegables interiores, puertos, rutas marítimas, aeropuertos y terminales multimodales de la UE-, obligarán a 430 ciudades a lo largo de la red a desarrollar planes de movilidad urbana sostenible para 2027. Estos deberán integrar varios modos de transporte, incluidas la bicicleta y la movilidad activa, y deberán estar enfocados a reducir la congestión y mejorar la seguridad vial. De hecho, el cumplimiento de estos planes se propone como una condición sine qua non para recibir financiación de la UE.
Aunque todavía estamos a la espera de que sean aprobadas y/o implantadas algunas de estas medidas, ya son muchas las comunidades que están estableciendo sus propias normativas al respecto. Luego es un hecho que se trata de un tema que tenemos que abordar para conseguir los objetivos ambientales, pero también para garantizar el cumplimiento legal, y al mismo tiempo, garantizar la actividad empresarial ante distintas situaciones y haciendo más accesibles los puestos de trabajo a los empleados, pero también minimizando el impacto de la movilidad de lo proveedores.
Por ello, desde Empresas por la Movilidad Sostenible, siguiendo con este compromiso y conscientes de que es un reto para las organizaciones llevar a cabo estos planes y que disponen del ecosistema capaz de facilitar la implantación con éxito, hemos establecido los Planes de Movilidad avalados por EMS con el objetivo de facilitar su implementación y generar el mayor valor e impacto. Y es que desde Empresas por la Movilidad Sostenible reunimos al ecosistema que hace esto posible.
¡Si no tienes un plan, es el momento!
#MovilidadSostenible
#PlanesDeMovilidad